PHC Sant Cugat: más de 50 años de hockey patines en el corazón del Vallès
En Sant Cugat hay clubs deportivos para casi cualquier disciplina, pero pocos pueden presumir de más de medio siglo de historia. El Patí Hoquei Club Sant Cugat (PHC Sant Cugat) fue fundado en 1967 y desde entonces ha sido referencia del hockey patines en Cataluña — un deporte que en esta ciudad se vive con una intensidad especial.
Más de 50 años de historia
El PHC Sant Cugat nació con la vocación de acercar el patinaje y el hockey sobre patines a la ciudad. Lo que empezó como una iniciativa modesta se ha convertido en un club consolidado con una estructura deportiva impresionante: primeros equipos sénior masculino y femenino, cinco equipos de formación base, siete equipos femeninos que cubren todas las franjas de edad, dos equipos de veteranos y una escuela de iniciación que acoge a niños y niñas desde los 3 años.
Su sede se encuentra en el PAV3 del Pabellón Municipal, en la Rambla Jaume Sàbat de Sant Cugat, un equipamiento deportivo que los fines de semana se convierte en punto de encuentro para centenares de familias vinculadas al club.
Sènior Femení: en la élite estatal
Uno de los grandes orgullos del PHC Sant Cugat es su equipo sénior femenino, que compite en la OK Liga Iberdrola — la máxima categoría del hockey patines femenino en España. Estar en la élite estatal es un logro enorme para un club de una ciudad como Sant Cugat, y demuestra el nivel de la cantera y el compromiso del club con el deporte femenino.
Con siete equipos femeninos en distintas categorías, el PHC garantiza un camino de formación completo: desde las más pequeñas hasta el primer equipo. Esa apuesta decidida por el hockey femenino no es reciente — es parte del ADN del club y un modelo a seguir en el panorama deportivo catalán.
Sènior Masculí: OK Lliga Plata
El primer equipo masculino del PHC Sant Cugat disputa la OK Lliga Plata Nord, la segunda categoría nacional. Es una competición exigente que enfrenta al club con equipos de toda la mitad norte de España. La ambición es clara: consolidarse en la categoría y seguir creciendo como referente del hockey patines en el Vallès.
La Escola: hockey desde los 3 años
La Escola d'Iniciació del PHC es la insignia del club y la puerta de entrada al hockey patines para los más pequeños de Sant Cugat. Dirigida a niños y niñas de entre 3 y 6 años, la escuela no solo enseña las nociones básicas del deporte — también trabaja valores como el respeto, el esfuerzo, la ambición, el trabajo en equipo y la modestia.
El periodo de prueba es gratuito (4-5 semanas), y lo único que necesitas son patines, ropa de deporte y muchas ganas. A partir de la escuela, los alumnos adquieren los hábitos y conocimientos para pasar a los equipos de formación Base, donde ya compiten en ligas catalanas.
La Copa Monestir
El PHC Sant Cugat organiza su propio torneo: la Copa Monestir, un evento que reúne a equipos de distintos clubs y que lleva el nombre del monumento más emblemático de la ciudad. Es una cita deportiva que refuerza el vínculo entre el club y la identidad local — algo que en Sant Cugat se valora especialmente.
Comunidad y valores
Como todos los grandes clubs de Sant Cugat, el PHC es mucho más que resultados deportivos. Es una comunidad: padres que se conocen en las gradas, niños que crecen juntos temporada tras temporada, voluntarios que hacen posible cada partido. El club funciona gracias al compromiso de cientos de familias que dedican su tiempo libre a que el hockey patines siga vivo en la ciudad.
Ese tejido social es lo que distingue al deporte base en Sant Cugat. No se trata solo de ganar partidos: se trata de construir vínculos, transmitir valores y ofrecer a los jóvenes un espacio donde crecer como personas y como deportistas.
El PHC en SantCo
En SantCo, el hockey patines forma parte del mosaico deportivo que nos define. El PHC Sant Cugat, con sus más de 50 años de historia y su presencia en la élite femenina, es un ejemplo perfecto de lo que hace especial al deporte en esta ciudad: raíces profundas, cantera inagotable y una comunidad que empuja. Nuestros diseños deportivos celebran esa cultura — porque el hockey patines no se queda en la pista, se lleva puesto.